Literatura

Poema de principio flojo

Tiempo estimado de lectura: 1 min
2021-10-15 por Daniel Zárate

El inicio, inamovible,
el final, invariable, vida triste,
me perdí en su proceso
y se me pudrieron los frutos.

Cabizbajo busco la belleza
inútil, pero libre,
escondida en el vuelo
de un ángel caído.

Al reloj le falta la manecilla de la hora
a los segundos les robaron los minutos.
De niño quise correr sin cordones en los zapatos
hoy quiero escapar de este colador sin huecos.

¿Qué hago? Es tarde, estoy sordo
cuando volteo
ha desaparecido la mano
que llamaba en mi hombro.

Camino con cautela
y aún así escucho el caparazón del caracol
crujir bajo mi suela.

Está oscuro;
es un laberinto
que carece de muros

¡Me aburro!

Sólo tiene tres patas el comedor
¡Qué cómodo!

En las manos llevo una llave lisa
para forzar una puerta sin cerradura.

Está oscuro, no entiendo;
me encontré con un ciego
sin pupilas en los ojos

me reveló el secreto de la felicidad
en un idioma que desconozco.

Se me ocurrió escribirlo,
mi esfero tenía seca la tinta,
el lápiz, rota la punta,
creo recordarlo
me falla la memoria.

Por ahí la muerte usa de tambor
una guitarra sin cuerdas,
he visto saltar
pájaros sin alas,
pero no hay flor sin tallo

no me sirve para nada
este poema de principio flojo.



Sobre el autor

Daniel Zárate

Editor, Escritor

Estudiante de periodismo de la U Central, no entiendo bien la comunicación. Parado en mis 20's. No mato zancudos. Cedo el paso. No peleo. Me han quitado novias. No me gusta la tolerancia, igual no me importa. Un ignorante. Pero como quien ríe al último escribo para burlar a los finales.



El contenido de este artículo es propiedad de la Revista Cara & Sello



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