Sociedad

La terapia es de cuerdos

Tiempo estimado de lectura: 8 min
2021-07-22 por Daniela Pedraza

La salud mental, aún hoy en día, sigue siendo un tema que puede pensarse como tabú dentro de la sociedad y como intocable para muchas personas. En ocasiones es común que escuchemos comentarios en rechazo, sorpresa o desagrado hacia quienes deciden asistir a un psicólogo, un psiquiatra o quienes empiezan a tener hábitos que involucran el cuidado de la salud mental. Y es que muchas veces olvidamos que, aunque suene como una idea repetitiva, lo importante va por dentro y la salud mental es tan fundamental como la salud física.

Según la OMS, cada año se suicidan cerca de 800.000 personas, siendo el suicidio la segunda causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años, asimismo, en entornos afectados por conflictos, aproximadamente 1 de cada 9 personas presenta un trastorno mental moderado o grave. Pero, en sí ¿qué es la salud mental? la salud mental, se define como un “estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente como la ausencia de afecciones o enfermedades”.

En muchas ocasiones, no es fácil detectar que se está padeciendo de alguna enfermedad de salud mental, es por esto que es importante que frente a diferentes señales pongamos una alerta, estas pueden ser: cambios en la alimentación y en los horarios de sueño, incapacidad o temor para afrontar problemas, sensación de desconexión o retiro de las actividades comunes, pensamientos inusuales, ansiedad excesiva, tristeza o depresión prolongadas, ira, comportamientos violentos, cambios repentinos de humor o pensamientos sobre suicidio.

Todos estos cambios, que cualquiera de nosotros puede sentir en algún momento, pueden ser generados por diferentes factores. En ocasiones, no creemos que las cosas más comunes puedan generar un deterioro en la salud mental y causar sentimientos en nosotros como la frustración o el pensamiento de que no podemos más, desde una ruptura amorosa, un fracaso laboral hasta un problema económico nos puede afectar.

Todo lo que pasa a nuestro alrededor influye en nuestra salud mental y si no le prestamos atención puede repercutir en algunos problemas graves que pueden llegar a convertirse en trastornos mentales o psicológicos. Cabe aclarar que esta clase de trastornos también tienen un componente biológico, pero por más que no tengamos ciertos genes, debemos buscar el prevenir este tipo de enfermedades con los hábitos de autocuidado y uno de estos hábitos es asistir a terapia buscando un equilibrio emocional y psicológico.

Y claro, es común tener días malos, pero en ocasiones, algunas personas pasan por alto los signos y alertas que presentan en cuanto a su salud mental, pues a veces, evitan el tratamiento o el acercamiento médico a un psicólogo por vergüenza, miedo o porque simplemente prefieren reducir y minimizar sus propios problemas y sentimientos.

Tengamos en cuenta que cuando asistimos a terapia no vamos a encontrar una lista milagrosa para chulear y solucionar nuestros problemas...

Lo que estas acciones van a generar, es que se empiece a afectar nuestra forma de pensar, sentir y actuar no solo como individuos sino también en nuestra relación con otros. Tenemos que tener claro que hay que lidiar con nosotros mismos todos los días, todo el tiempo y toda la vida, es por esto que es tan importante tener hábitos de autocuidado, poder reconocer cuando estamos mal, cuando algo nos está afectando, cuando sentimos que no podemos solos y más importante aún, reconocer cuando necesitamos ayuda de algún profesional.

Poder tener una buena relación con nosotros mismos es clave, porque si yo no reconozco cuando estoy mal, ¿quién lo va a hacer por mí? Mi llamado es entonces a cuidarnos, a que fomentemos entre nuestros amigos y familiares y más importante aún, en nosotras y nosotros mismos el bienestar y cuidado de nuestra salud mental. Sé que en ocasiones es difícil hablar de estos temas con personas cercanas, sin embargo, que podamos tener contacto con alguien y pedir ayuda es un paso y una decisión valiosa.

Es por esto que se me hace importante que conozcamos las opciones que tenemos para acceder a servicios que permitan cuidar nuestra salud mental, es decir, una consulta de psicología o psiquiatría. La primera de las opciones, es pagar citas con psicólogos/psiquiatras particulares, pero, ¿en dónde los encontramos? en ocasiones los podemos encontrar en personas recomendadas por alguien, por redes sociales e incluso también en una búsqueda por internet. La segunda opción, es acceder a estos servicios por medio de las EPS. Todas las EPS tienen la obligación de darle a sus usuarios, si ellos lo solicitan, una consulta con psicología o psiquiatría, la forma más común de solicitarla es acceder primero a una cita de medicina general y allí comunicar el deseo de acceder a estos servicios por primera vez.

La tercera opción, si no contamos con una EPS o con los medios para costear un servicio particular, es una herramienta que se ha habilitado desde el gobierno a partir de la pandemia del COVID-19 y sus afectaciones a la salud mental y esta es la línea 192 opción 4, en donde podemos acceder a un servicio de teleconsulta con profesionales de la salud mental que realizan un procedimiento de orientación psicológica, acompañamiento e información. Otra de las opciones, es acceder a la página web https://porquequieroestarbien.com/ en donde tienen una línea de atención habilitada las 24 horas y atienden a cualquier persona que esté viviendo una situación emocional difícil, que quiera cuidar su salud mental, e incluso que en su hogar se presenten signos de violencia o de abuso.

Creo que lo más importante de todas estas opciones es que con la que elijamos, y que tengamos la posibilidad de elegir, nos sintamos cómodos y cómodas. Y aquí sí hablo desde mi experiencia: asistí a un psicólogo por primera vez a mis 18 años, debo decir que no por mi voluntad totalmente, lo cual es problemático porque me generó una predisposición en las sesiones y creo que también causó que no me sintiera cómoda ni segura de tratar los problemas que en ese momento estaba viviendo con la profesional con la que estaba asistiendo a mis terapias. Años después, volví a retomar hábitos de cuidado de mi salud mental y tomé la decisión de volver a tomar terapias con una psicóloga, afortunadamente encontré una profesional con la que pude entenderme muy bien y que realmente me ayudó a manejar las cosas por las que decidí volver a ir a un psicólogo.

Sin embargo, a pesar de la importancia que estoy afirmando que tiene ir al psicólogo, es importante también que tengamos en cuenta que cuando asistimos a terapia no vamos a encontrar una lista milagrosa para chulear y solucionar nuestros problemas de inmediato. Los especialistas lo que hacen es brindar un tratamiento que requiere de constancia, en el que se tienen en cuenta diferentes aspectos como las creencias, los hábitos, el contexto, los comportamientos e incluso los patrones de pensamiento que tenemos para ayudarnos a mejorar la razón o situación por la que asistimos a terapia.

Lo que es más importante aún es querer estar bien, querer cuidarnos, poder hablar de nuestra salud mental, de los problemas que cargamos y que en ocasiones nos sobrepasan. Debemos saber que no estamos solos, que en muchas partes podemos encontrar personas, sean cercanas a nosotros o no, que nos pueden ayudar a sobrellevar alguna situación que nos esté costando en determinado momento de la vida, porque al fin y al cabo la vida está llena de eso: de altas y bajas y de buenos y malos días.

No dudemos en buscar ayuda ni en buscar diferentes medios para encontrar herramientas y pautas que nos ayuden a construir un camino hacia el cuidado de nuestra salud mental y, sobre todo, que nos permita empezar a adquirir diferentes hábitos que aumenten nuestro bienestar mental y que nos permitan estar tan bien por dentro como por fuera. Derrumbemos también todos estos mitos y esa tensión que hay sobre el tema de ir al psicólogo o al psiquiatra, porque buscar ayuda con un profesional está bien, preocuparnos por nuestra salud mental también lo está e ir a terapia, definitivamente, es de cuerdos.

Si conocen algunas otras iniciativas, páginas, psicólogos/as que trabajen en pro de estos temas, los y las invito a dejar en un comentario los datos y la información en donde podemos encontrarlos para que entre todas y todos podamos crear una red de apoyo e información.



Sobre la autora

Daniela Pedraza

Escritora

Mujer. Colombiana. Socióloga con Mención en Derechos Humanos y Justicia Transicional. Enamorada de los perros, los girasoles y los atardeceres. Con interés y amor por los temas, luchas y causas sociales.



El contenido de este artículo es propiedad de la Revista Cara & Sello



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