Política

¡Cuidado con el 2022!

¡Cuidado con el 2022!: la frase que definirá la campaña del uribismo en las próximas elecciones presidenciales. A pesar de que algunos consideren que es una estrategia para infundir miedo sobre el futuro de Colombia, como muy bien lo han hecho en varias campañas, no parece equivocarse en el posible escenario que se planteará para la segunda vuelta.

Sin duda alguna, el uribismo tratará de reforzarnos la idea de que Colombia no se convertirá en Venezuela si votamos por su candidato. Buscará demostrarnos, de nuevo, que el uribismo también beneficia a los más pobres. De igual forma, valorarán como positivo e histórico el esfuerzo del gobierno Duque por el manejo de la pandemia y los avances de la economía en el 2020 y 2021.

Este candidato fue parte del gobierno, ya conoce cómo funciona la administración y hará lo posible por demostrar su experiencia, característica que le faltaba a Duque. Comentarán cómo se logró una reducción del 3% en el desempleo en un solo mes. Un momento único que demuestra la eficacia de un estadista educado en la cuna del partido. Hará de su bandera el manejo de los cultivos ilícitos y la lucha contra la inseguridad.

Juzgarán a los antiuribistas como comunistas. Profetizarán que un gobierno de Petro apoyará al régimen de Nicólas Maduro, tal y como lo hizo Santos. Las riquezas de Colombia tratarán de rescatar el inexistente sistema económico de Venezuela. En otras palabras, con Petro la pobreza en Colombia aumentaría.

Por otra parte, Gustavo Petro, de nuevo, afirmará que es el único que puede acabar con nuestros problemas sociales. Él y sólo él tiene la cura para todos los males que padece Colombia. Criticará las masacres hechas a los líderes sociales, recordará los eventos sucedidos con la Policía Nacional y el Ejército. Prometerá eliminar las mafias del país, a pesar de que como alcalde no logró hacerlo en Bogotá.

Gustavo Petro, de nuevo, afirmará que es el único que puede acabar con nuestros problemas sociales.

Usará el fallo que profirió la Corte Interamericana de Derechos Humanos como instrumento para afirmar que a los políticos visionarios, que son la única y verdadera oposición contra la oligarquía, los silencian en Colombia. Hablará del gobierno Duque como un títere, donde un periodo más del uribismo en la presidencia será la estocada final para una dictadura. En fin, una satanización completa.

Quiénes no lo apoyen estarán alineados con las mafias que gobiernan el país. Si algún viejo aliado se aparta de sus creencias, ya será considerado un uribista más, por lo tanto, se convertirán en enemigos quienes no le den su apoyo en sus ideas extremas. Afirmará que es el único quien puede darle voz a la izquierda colombiano, el político que toda Latinoamérica necesita.

Quiénes no lo apoyen estarán alineados con las mafias que gobiernan el país.

Me preocupa el 2022. Me parece aterrador que de nuevo estemos entre la espada y la pared: Petro y el que dijo Uribe. Es como si no hubiéramos aprendido nada en cuatro años, un pequeño receso de la polarización política en la que vivimos. Aterradora la segunda vuelta, donde espero no tengamos que elegir por el mal menor.



Sobre el autor

Andrés Camacho

Director General

Politólogo, cofundador de la Revista Cara & Sello, amigo de la música y la literatura. Columnista semanal, escritor por conveniencia.


El contenido de este artículo es propiedad de la Revista Cara & Sello

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